Enfoque: El Tolete en Coxquihui

 

Esperanza Morales.

Una vez más se privilegió el garrote la tarde de ayer, en vez del diálogo. Se utilizó la fuerza pública para acallar la protesta en la localidad de Ojite de Matamoros en el municipio de Coxquihui en la Sierra de Papantla.

Una vez más la protesta social es acallada con granaderos y el tolete en Veracruz. El gobierno es dueño de las policías que pagamos todos los ciudadanos, dueño de conciencias, del “día y de la noche” , dijera el periodista, Luis Velázquez.

No hay oposición en Veracruz, salvo Morena que sale al paso para hacer críticas y hacer llamado al gobierno del cambio.

EL PRD, cogobierno en esa alianza que hicieron, desempeña un papel vergonzoso a través de sus funcionarios en el gabinete Yunista. Ni los funcionarios panistas se ven tan serviles como los perredistas.

Los perredistas, en vez de cuestionar, prefieren defender su chamba y se han sumado a los “texto servidores” del minigobierno que en redes sociales, hacen esa triste labor de denostar al adversario del gobierno azul y replicar halagos del gobernante.

Los habitantes de la sierra de Papantla, gente pobre, humilde bloqueaba la carretera Coxquihui para exigir atención médica, luego del brote de una enfermedad respiratoria aguda que ha cobrado la vida de dos niños y ha dejado más de 10 hospitalizados.

En el operativo represor de la fuerza civil de unos 100 elementos, se reportan cuatro personas desaparecidas, Herubei e Irvis García Hernández, Leonardo y Martín González Soto, quienes fueron subidos a unas patrullas.

Las familias no salieron por gusto a protestar, se quejaban de que hace más de una semana surgió un brote de un padecimiento respiratorio y no les habían dado medicamentos, ellos los habían tenido que comprar.

Ante la desatención tomaron la carretera a la altura de Oriente en los entronques de Coxquihui, Zozocolco y el paso de Coyutla.

De acuerdo a la información de los pobladores los síntomas que presentaban eran hemorragias internas y externas. Es más el hospital más cercano era el de Entabladero, donde se negaron a atenderlos.

Los padres de los niños desesperados tuvieron que acudir a hospitales particulares. Así las cosas en Veracruz en un gobierno que prometió ser diferente.

 
 

Noticias Relacionadas

Sobre el Autor

 
 

0 Comentarios

Puede ser el primero en comentar.

 
 

Comentar

 




 
 

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.